sábado, 23 de abril de 2011

~Capítulo 12~

Llamaron al timbre. Abrí la puerta y era Justin, tan puntual como siempre.


-Justin: ¡Princesa! -me besó- estás preciosa -me miró de arriba abajo y sonrió.
-Yo: ¡Gracias Bieber, tú también! ¡Sí es que has llegado a la hora exacta! ¡Más no te puedo pedir! -le besé.
-Justin: Sí es que soy perfecto -dijo.
-Yo: Oye, sin pasarse -le miré seria y luego reí- Bueno, ¿nos vamos?
-Justin: Sí.
-Yo: ¡Mamá, me voy! -grité y cerré la puerta.


Fuimos andando ya que Chaz vive a tres casas de la mía. Íbamos a llamar al timbre cuando...


-xXx: ¡Laura! -me giré, eran David, Sarah y otra chica más.
-Yo: ¡Hey! ¡Al final no os perdisteis! -reí.
-Sarah: Eso es lo que tú te crees, llevamos como media hora dando vueltas en el autobús -rió.
-Yo: Otra vez os doy un mapa -reí.

Cuando se acercaron les di dos besos a cada uno. Justin me miró.

-Yo: Ah, sí, perdón, estos son Sarah y David -los señalé- los conocí esta mañana en el instituto, y bueno, ella -dije señalando a la otra chica- la verdad es que no sé quien es ella -sonreí.
-David: Es nuestra prima, no te importa que la hayamos traído, ¿no?
-Yo: Por supuesto que no -le di dos besos- yo soy Laura y él es Justin -lo señalé.
-xXx: Hola, yo soy Mónica -sonrió.

Una vez que todos nos habíamos presentado, entramos a casa de Chaz. Había un montón de gente que no conocía, pero de eso trata una fiesta, ¿no? De salir a pasártelo bien y conocer gente, ¿no?
Les presenté a todos a Sarah, David y Mónica y todos se llevaron bien.

Estuvimos hablando, riendo, bailando, y alguno bebiendo, yo no, pero Justin sí.


-Justin: ¡Laaaaura, si su-supieras lo que te haría! -soltó una gran carcajada.

-Yo: Justin, deja de decir tonterías, si sabes que el alcohol te sienta mal, ¿para qué c*ño bebes? -le chillé.
-Justin: ¡Hey, hey, hey! Nos relajamos, eh -rió.
-Yo: Justin, yo me voy -dije cabreada.
-Justin: ¿Y qué? ¿Crees que la fiesta se acaba si te vas? -soltó otra carcajada de típico borracho que no sabe lo que dice- ¡Pues estás muy equivocada, si te vas, ¡la fiesta comienza! ¡FIESTA, FIESTA, FIESTA(8)! -gritó.
-Yo: ¡Justin! Son las 08:30 de la mañana, ¡la fiesta ha acabado!
-Justin: ¿Quién lo dice? -chocó su pecho contra mí haciéndome retroceder.
-Yo: Justin, ¿sabes qué? Que paso de pelearme contigo, porque estás borracho, BO-RRA-CHO, mañana no te acordarás de nada, así que paso, ¿vale? -le grité ya cansada de sus estúpideces.
-Justin: ¡Vale! -me dio una bofetada. Unas cuantas lágrimas empezaron a cubrir mi rostro, me levanté y sin decir nada más salí de casa de Chaz con el rostro enrojecido.

Me senté en el césped del jardín de casa de Chaz, y empecé a llorar desconsoladamente. Alguien se acercó y se sentó a mi lado, giré mi cara y vi a David.

-David: ¿Qué te pasa? -preguntó asustado.
-Yo: ¡Pasa que no tengo que venir a más fiestas! En la primera que fui Chaz se lió con mi amiga y en esta Justin me pega -dije señalando mi moflete.
-David: ¿Justin te ha pegado? -preguntó incrédulo.
-Yo: Sí, le estaba diciendo que nos fuéramos que ya había bebido bastante, pero él no quería y yo le protesté y me pegó -empecé a llorar más seguidamente.
-David: Pero estaba borracho, seguro que lo ha hecho sin querer -intentó consolarme.
-Yo: No se pega sin querer.
-David: La verdad es que la fiesta no está acabando bien, están casi todos bebidos, yo me iré a mi casa pero mi prima y mi hermana se quedarán aquí, seguro -cambió de tema porque sabía que es lo que necesitaba.
-Yo: Ya, bueno, David, yo me voy que estoy muy cansada, ya nos veremos, ¡adiós! -me levanté y le di un beso en la mejilla.
-David: Espera, sonríe.
-Yo: No tengo ganas...
-David: Sonríe -y eso hice, sonreír.
-Yo: ¿contento? -reí.
-David: Súper contento -rió- adiós.


Fui a mi casa, nada más entrar subí a mi habitación, estaba muerta, eran las 09:00 de la mañana. Me miré la cara en el espejo, estaba un poco roja. Me miré el cuello y vi el collar de Justin, decidí no dormir con él puesto, al menos esa noche. Me lo quité y me metí en la cama sin cambiarme siquiera.


-Alicia: ¡Laura, despiértate! Son las 17:00.
-Yo: Déjame dormir, que ayer llegué tarde.
-Alicia: Pues a ver llegado antes, pero no voy a consentir que estés a las cinco de la tarde durmiendo, no, no, no, eso sí que no.
-Yo: Ya voy -dije muy pero que muy cansada.


Me cambié y me puse el biquini para irme a la piscina a refrescarme. Cuando fui a cogerlo vi el collar y un escalofrío recorrió mi cuerpo haciéndome recordar lo que pasó la noche anterior. Bajé a la cocina. Y cogí una manzana que sería mi desayuno/comida/merienda y probablemente /cena.




-Juan(padre): ¿Como que “¡Hola papá!”? ¿Hace falta que te recuerde a qué hora llegaste anoche, es decir, esta mañana?
-Yo: Lo siento -mordí la manzana.
-Juan: Que sea la última vez.
-Yo: Te lo prometo.
-Juan: ¿Qué es eso? -dijo mirándome a la cara.
-Yo: ¿Eso? ¿El qué? -dije disimulando.
-Juan: ¡Eso es un chupetón!

¿Un chupetón? Tenía media cara roja y mi padre creía que eso era un chupetón, pues bien grande había que tener la boca para hacer ese “chupetón”

-Yo: ¡No! -reí- ¿cómo va a ser esto un chupetón?
-Juan: No intentes cubrir a Justin, no soy tonto.
-Yo: ¿Quién ha dicho que seas tonto? -reí.


Salí a la piscina. Me tumbé en la hamaca tomando el sol.



Love me, love me,
say that you love me...(8)

Vale, tengo un mensaje, y tengo que cambiar esa canción.


<<Laura, David me ha contado lo que te hice ayer, ¿es eso verdad? Llámame y te intento explicar. Te ama, Bieber, creéme que sí>>


Derramé unas lágrimas por mi mejilla y rápidamente me las sequé. Si bastara con creer, yo te creería.

Me levanté y me tiré de cabeza a la piscina.

~Capítulo 11~

-Alicia(madre): Laura, venga, despiértate -repetía mi madre una y otra vez a la vez que me zarandeaba.
-Yo: Mamá, ¿qué hora es? -pregunté medio dormida.

Miré el reloj.

-Yo: ¡Mamá! ¡Son las 09:30 de un sábado de verano! Eso solo puede significar dos cosas; que han venido los extraterrestres a robarme mi champú o que te has vuelto loca -giré la cabeza para ambos lados- Vale, no hay extraterrestres y mi champú sigue ahí, así que, ¡te has vuelto loca!
-Alicia: Laura, vamos, levántate. Te tienes que duchar y arreglar... y desayunar... pff, corre, que no nos da tiempo.
-Yo: ¿Qué no nos da tiempo a qué mamá? -pregunté confusa.
-Alicia: Venga, que no llegamos -dijo mirando su reloj.
-Yo: Pero, ¡¿qué no llegamos adónde?! -pregunté ya histérica.
-Alicia: Al instituto -contestó firmemente.
-Yo: ¿Al instituto? -pregunté extrañada.
-Alicia: Sí, al instituto, ese lugar al que se suele ir para estudiar, ¿sabes a lo que me refiero?
-Yo: ¿Ese lugar que tiene muchas habitaciones con mesas y sillas y algunas de ellas hasta con libros? -puse cara de espanto.
-Alicia: Sí, ese mismo -asintió.
-Yo: Mamá, sé que ahora no estamos en España, estamos en Canadá, y que hay cosas que cambian, pero, estoy segura de que en verano no hay que ir al instituto.
-Alicia: No, no hay que ir, hasta dentro de un mes no.

¿Solo un mes de verano? Entonces hoy es 15 de agosto. Imposible, mi madre encima de loca no sabe mirar un calendario. Ya me estoy viendo dentro de unos años llevando a mi madre a un psiquiátrico.

-Yo:¿Solo un mes?
-Alicia: Sí, solo un mes para estar haciendo lo que quieras, después al instituto, esa cárcel para menores de edad, según tú.
-Yo: Según yo, no, es la realidad.
-Alicia: Sí, hija, sí -me dijo mi madre tratándome como a una loca.
-Yo: En fin -me senté en la cama- entonces, ¿para qué vamos al instituto ahora?
-Alicia: Para reservar plaza.
-Yo: ¿Y yo tengo que ir?
-Alicia: Obviamente, sí. No te vendría mal saber donde está tu instituto.
-Yo: Pero mamá, ¿no puedes ir tú sola?
-Alicia: Tú vienes conmigo para que sepas donde está y no te pierdas que ya te imagino por ahí perdida -la miré con cara de asesina- Laura, venga, que llegamos tarde y no van a quedar plazas -insistió para que me diera prisa.
-Yo: Mamá, las plazas no se van a agotar, no son como las entradas de un concierto, a nadie se le ocurre madrugar para reservar plaza en un instituto, a NADIE.
-Alicia: Pues por lo visto me llamo Nadie, porque a mí sí se me ocurre . Bueno, yo estoy abajo haciéndote el desayuno, ve arreglándote -dijo cerrando la puerta tras ella.
-Yo: Vale -dije aunque mi madre ya no podía oírme.

Me duché y me arreglé. Me puse algo cómodo, unos vaqueros cortos, una camiseta de tirantes rosa y unas “converse” a juego con la camiseta. Ah, y el collar de Justin, que siempre lo llevo, igual que Justin lleva el que yo le regalé. Desayuné y acto seguido nos montamos en el coche.

-Yo: Mamá, ¿a qué instituto se supone que voy a ir?

Mi madre frenó, el semáforo estaba en rojo para los coches, indicándonos que no debíamos pasar aún.

-Alicia: Pues vas al St James -arrancó de nuevo.
-Yo: Me he quedado igual.
-Alicia: El instituto ese grande que se ve desde la carretera, al que van tus amigos.
-Yo: ¡Ah! ¡Al que van mis amigos! Mamá, ¿de verdad crees que no tenemos otra cosa mejor que hacer que hablar de institutos? No tengo ni idea de a que instituto van.
-Alicia: Bueno, da igual, la cosa es que conoces a gente del instituto.
-Yo: ¡Ah! ¡Ahora sí te entiendo!


Love me, love me,
say that you love me,
fool me, fool me,
oh, how you do me,
kiss me, kiss me,
say that you miss me … (8)




Vale. Mensaje de Justin.

-Alicia: ¿Quién es?
-Yo: Nada, un mensaje de Justin -dije mientras sacaba el móvil del bolsillo.
-Alicia: ¿Tienes canciones de tu novio en el móvil? -preguntó mirándome raro.
-Yo: Sí -me sonrojé.
-Alicia: Que hija más rara tengo -suspiró.

Hice caso omiso a su comentario y leí el mensaje.




<<Princesa, que a las 22:00 hay una fiesta en la casa de Chaz, ¿te vienes? Te ama, Justin.>>

Yo sonreí y le respondí.




<<¿Fiesta? Ahí estoy la primera. Sé que me amas no tienes que escribirlo Sñrto Bieber. Laura.>>

A los pocos minutos me llegó la respuesta.




<<Te escribo “Te amo” porque quiero que lo sepas, quiero que se te quede metido en tu cabecita;) ¿Sñrto Bieber? ¿De dónde sacas eso? Haha. ¿Te paso a buscar a las 21:30? TE AMO, sí, lo he escrito otra vez y las que me quedan. Tu Sñrto Bieber;)>>




<<Yo también te amo, tonto. Eh, sí, a las 21:30. ¿No te gusta Sñrto Bieber




<<Todo lo que tú digas me gusta:) ¿Dónde estás?. Justin.>>




<<Voy para el St James, ¿es tu instituto, no?>>




<<¿A coger plaza? Era mi instituto, pero ahora con la fama y eso, no sé si iré a un instituto. Te ama, Bieber>>




<<Espero que puedas venir al instituto, ¿quedamos después?. Laura>>




<<¿Para comer te viene bien?.Bieber>>




<<Me viene perfecto. Bueno, cariño, que ya he llegado, hasta las 14:00, ¿sí? .La Sñrta Bieber:)>>




<<Vale, a las 14:00 paso por tu casa. ¿Sñrta Bieber? No estaría mal, tal vez dentro de unos años. Te amo. Bieber>>




Cuando leí el mensaje sonreí, después guardé el móvil. Bajamos del coche y entramos al instituto, típico instituto enorme de película que piensas que solo son eso, institutos de película. Pasamos por el patio y todo estaba vacío, como bien yo ya sabía.

-Yo: Mamá, ¿ves? No hay nadie, te lo dije -me burlé.
-Alicia: Me da igual que haya gente o deje de haberla, la cosa es que si no hay gente, seguro que tendrás una plaza fija.
-Yo: ¡Yupi! ¡Ya tengo plaza en el instituto! -dije sarcásticamente.

Entramos por un pasillo que seguramente en días de clase costaría la vida misma pasar por allí y todo estaría alborotado y con mucho ruido, pero, en ese momento no se escuchaba nada, casi no se escuchaban nuestras pisadas. Leímos un cartel.




“SECRETARÍA--->”




-Alicia: Ven por aquí.

Giramos hacia donde la flecha del cartel indicaba. Entramos a una habitación muy grande y espaciosa. Había cristaleras a través de las que se podía ver el patio, en una de las esquinas había una mujer con su hija y su hijo, que serían de mi edad. Les sonreí y nos acercamos a una mesa, tras la mesa había una mujer de unos 40 años, era baja y regordeta, tenía el pelo rizado, pelirrojo y por los hombros, tenía la piel pálida. En su chaqueta pude leer :<<Marie>>. Realmente aquella mujer daba miedo.

-Alicia: Buenos días, queríamos pedir plaza -dijo mi madre amablemente.
-Marie: Buenos días, sí, esperen aquí voy a por el formulario -aquella mujer se fue por un pasillo que había justo detrás de la mesa.
-Yo: Mamá, voy a sentarme allí -dije señalando unas sillas.
-Alicia: Vale.

Estaba allí sentada esperando a que Marie apareciera, mi madre rellenara el formulario y así poder irme con Justin. Los chicos que vi al entrar en la sala se acercaron.

-xXx: ¡Hola! Soy Sarah, y él es David -dijo señalando a su derecha.
-Yo: ¡Hola! Yo soy Laura, encantada -sonreí.
-David: Igualmente.

Sarah era rubia con los ojos marrones y de mi misma altura. David era de pelo corto y castaño con los ojos verdes y un poco más alto que nosotras.
Mientras que mi madre, la madre de David y Sarah, y Marie estaban a lo suyo, nosotros estuvimos hablando. Me contaron que no se habían mudado de ciudad, solo se habían cambiado de instituto, que David era un año mayor que Sarah, por lo que tenía 17 años para 18, nos dimos los teléfonos y nos dimos las direcciones.

-Sarah: Pues ya ves nuestro planazo para esta tarde, estaremos en casa y poco más, ¿y tú?
-Yo: Pues yo voy a una fiesta de unos amigos.
-David: Pues pasátelo bien.
-Yo: Lo haré, lo haré, oye, ¿por qué no os venís?
-Sarah: ¿Nosotros?
-Yo: Sí.
-Sarah: Ah, pues no sé si nuestra madre nos dejará, y además, ¿a tus amigos no les molestará?
-Yo: ¡Qué va!¡Cuánta más gente mejor!
David y Sarah se miraron y luego me miraron a mí.

-David&Sarah: Danos la dirección y allí estaremos.

Me reí cuando los dos dijeron lo mismo a la vez.


-David: A ver, entonces tenemos que ir a la plaza (…) y una vez allí, la primera calle a la izquierda, seguimos recto, pasamos por delante del skate park y seguimos tres calles más, ¿no? -dijo sin estar muy seguro de si lo decía bien.

-Yo: Más o menos -reí- pero, lo del skate park, por la cara, ¿no? -volví a reír.
-David: ¿No has dicho nada de un skate park?
-Sarah: ¡David, límpiate los oídos!
-Yo: Bueno, sí queréis, os digo que autobús coger y os deja en la puerta.
-Sarah: Sí, será mejor -rió.
-Yo: Vale, en la plaza donde os dije antes tenéis que coger el número 21, y en la sexta parada os bajáis, ¿sí?
-David: Intentaremos no perdernos.
-Sarah: Lo intentaremos -nos reímos los tres.


-Alicia: Venga Laura, que ya tienes plaza, vámonos.

-Yo: Vale -me levanté- ¡Adiós! ¡Hasta esta tarde!
-David&Sarah: ¡Hasta luego!

Llegamos a casa y eran las 14:30, ¡dios, había quedado con Justin a las 14:00! Lo llamé.




*LLAMADA TELEFÓNICA:




-Justin: ¿Sí?
-Yo: ¡Justin, lo siento! Es que acabo de llegar del instituto, lo siento.
-Justin: No te preocupes, lo suponía.
-Yo: Entonces...hasta las 21:30, ¿no?
-Justin: Sí. Señorita Bieber.
-Yo: -reí- Bieber, te quiero ver guapo esta noche, ¡eh!
-Justin: Yo siempre estoy guapo, princesa.
-Yo: ¡Creído!
-Justin: ¡Preciosa!
-Yo: ¡Estúpido!
-Justin: ¡Guapísima!
-Yo: ¡Creído!
-Justin: ¡Oh, te has repetido! ¡Eso no vale! He ganado -rió.
-Yo: ¿Quién ha dicho que estemos jugando?
-Justin: Yo.
-Yo: ¿Y quién eres tú para decir si jugamos o no?
-Justin: ¡Soy Justin, Justin Bieber!
-Yo: ¡Justin! ¡Dios mío! ¡Me sacas de mis casillas! -reí.
-Justin: Y te gusta -rió.
-Yo: Y me gusta -afirmé- bueno, pues hasta esta tarde Bieber.
-Justin: Adiós princesa -rió.




*FIN DE LA LLAMADA TELEFÓNICA:




Pasé el resto del día escuchando música y bailando en mi habitación, es decir haciendo un poco el tonto. Escogí lo que me iba a poner, era un vestido de palabra de honor negro, con unas cuñas negras y plateadas a juego con la cinta del pelo y las pulseras. El bolso también era plateado. A las 20:00 empecé a vestirme.